Vivo en la casa de los reflejos,
Tan cercana la actividad nocturna del transito peregrino,
proyecta su viaje a través de las cortinas.
Texturas como recuerdos narran esta temporada.
Estación agridulce, bao en los suspiros, hiel a veces, sabiduría otras.
A mi lado dormita la mujer esfinge,
hay días que encuentra su cobijo más dentro mío.
De derecha a izquierda transcurren las proyecciones nocturnas.
En esta habitación hay un suave tono sepia nocturno,
parecido al color de los párpados antes de emprender el viaje.