Heme acostumbrado a dilatar los momentos compartidos,
A tener periodos cortos frente al espejo,
A reconocer espacios ocupados.
Hay una alegría innata en las esperas concertadas.
Ahora, en la colmena,
Me encuentro a mi mismo,
Deshilachando algo que llamo abandono,
Reencontrando caminos abandonados,
Nuevamente me pregunto,
Qué pie debería dar el primer paso.
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