Una persona muy importante me dijo aquella vez,
Que a mi me gustaba sufrir. Que por eso buscaba el dolor. Que esa inconstancia que trae la falta de paz era indispensable.
Casi ansiosa mi búsqueda por la crisis, encontrando justificar y significar la realidad y sus fallas.ķ
Hoy que ese perseguir,
Me lleva a entender que es lo quiero. Paz en el corazon, mente despejada.
Drama controlado.
Como lo procuro ?
Y ahora que estoy moviendo mi cuerpo empecinadamente,
Pienso que quizás me confundo,
Pues sentirme bien conmigo mismo, aceptarme como soy y saber que está bien, suele darme esa mágica convicción…
No se si eso es paz, o solo el paso a la euforia permitido. O el sentirme aun capaz de sentir y ser euforia.
Mi orgullo me lleva a pensar que todo corresponde solo a mi,
Pero mi pez revoltosamente me lleva a buscar en los ecos.
Hay ecos que fueron luminosos. Y en la soledad no hay reverberación. Pero en el recuerdo hay muchos brillos.
Y de repente soy un ser con raíces que ni se atreve a mover las ondas que me rodean, con mi voz quebrada.
Será quizás la paz solo ese momento de quietud tras un tempestuoso caos?
O es aceptarme la quietud y ser piedra ?
Deja una respuesta