Quizás el horizonte se unde,
En un valle sereno y obscuro,
Allá al norte, dibujando el límite con una forma nerviosa y regularmente acogedora,
Y es quizás por tu presencia allí.
En estos días el peso de su nombre torna la gravedad en abismo profundo.
Desde mi camino no veo el epicentro, veo la consecuencia.
Me muevo en un vector externo, en dirección contraria. – suspendido.
Y mientras más me alejo más crece tu nombre.
Deja una respuesta