Paréntesis

Cuando avanzo retrocedo,

Cuanto hay arriba hay abajo,

El segundero de mi reloj tiene un paso firme y resonante,

El reloj ajeno se dobla e inclina caprichosamente, imprevisible.

-Esquivar la impureza para habitar la morada del deseo.

Quitarme el rostro y solo esperar la duración de un tiempo líquido, inseguro.

Palpitaciones asíncronas en el lecho.

¿Cuánto tiempo duran los paréntesis?

¿Cuanto dice la prudencia he de esperar?

En los días que soy flecha el aire me estorba.

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