La música se esconde de los objetos,
En las personas, se multiplica en el espacio ocupado,
Asciende en espiral en el momento en que se abre mi oreja,
Y persigo un caballo nocturno,
Formado con rebotes armónicos,
Avanza con libertad,
Sus crines son nubes,
Al respirar y recordar, escucho
Su galope síncope,
Persigo la noche en sus ojos
Navego la forma de sus músculos,
Recuerdo nostalgicamente un destino antiguo que no conozco.
Una danza escapular,
Una daga fina y vesicular
Me recuerda un destino eludido. Agotado.
Como si fuera ropa mojada
Estruja mi pecho, la nostalgia de lo no vivido.