Estas noches no alcanzo la paz,
arropada mi sombra da vueltas y vueltas
no alcanza a la sombra de la noche.
Me percato que tengo un dispositivo alienígena en el centro del cerebro,
protegido como el corazón de un repollo,
capa y capa de abrazos lo esconden en el centro de mi ser,
por encima de mi garganta.
Cuando la invoco, viene a mi memoria mi padre, toco mi ombligo y pienso en mi madre.